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Por: Yomarilly Meléndez Meléndez 

Desde: San Juan, Puerto Rico

Atroz: basta con estas cinco letras para entender las otras 22.

Las palabras, al igual que los dioses y las pupilas, envejecen.

La mañana fue un asterisco, ya veré si la tarde pregunta o exclama.

Lo importante sería entonces olvidar como se pueda, Arrancando de raíz el agua, por ejemplo.

Obvio, que el capitalismo es macho.

A las tiendas voy cuando no me queda más remedio es decir, al supermercado, el hospital, la funeraria.

Nota médica:
asimilar la existencia es la causa principal de ansiedad.

Lo improbable resulta en ocasiones más aterrador que lo probable.

Paréntesis:
Para los estoicos la perfección de la naturaleza está medida por la sabiduría.

Aceptar la locura como condición inexorable de la existencia.

La eternidad es solo posible a través del continuo reinicio.

Ya lo dijo Kafka, al mal no puede ocultársele secretos.

Lo infinito da a su vez sensación de pequeñez.

Los otros días hablando con un contable le explicaba que escribir es una condición, no una pasión, no me creyó. Qué más da.

Aplazar el retraso, rara forma de comprimir el tiempo.

Entretenerse, para desentenderse.

Séneca decía que la vida sirve para aprender a morir, por eso se abrió las venas tan hermosamente.

La sombra nos recuerda que la luz puede ser enceguecedora, pero no omnipresente.

¿Cuánto de huida hay en la búsqueda de libertad?

Después de un terremoto hay otras cosas que se tambalean que causan más pánico: las nociones por ejemplo. Todo parece superficial.

El pájaro tendrá alas pero es el viento quien decide cuándo vuela.

Lo ideal, propiamente dicho, constituye la ficción más cercana.

La palabra “absoluto” no abarca nada.

Observar el infortunio ajeno para robustecer la dicha propia es un acto repugnante de egocentrismo.

No aspiro a la dicha ni al conocimiento, he venido a observar.

¿Cómo se dice:
saliéndole alas a las raíces o
saliéndoles raíces a las alas?

El tiempo libre nos recuerda el vacío. De ahí que siempre andemos ocupados.

El principio del deterioro es el des-hilamiento.

Después de terminar “Ese maldito yo” de Cioran busco su biografía, parecería que no entendí nada del libro.

Autorrealizarse es haber llegado al punto de la invención donde se tiene la certeza de que no lo es.

Parte integral de mi ignorancia es la premura.

Reconocer lo permanente e impermanente como ejercicio diario.

La “razón pura” es el otro borde del precipicio, la otra cara de la locura.

Comprometerse con el error.

El error principal de la filosofía, según Nietzsche es el lenguaje.

Obligarme a escribir cualquier cosa para acallar el auto-reclamo de lo que no se ha sido.

Probar una a una todas las formas de morir.

En gran medida soy la suma de las decisiones que no tomé.

Una gota abre paso con una lanza de luz, conoce que el fin ulterior de la ósmosis es la unidad: lo fragmentado que va a donde pertenece: el Todo.

ABYA-YALA:

Entre invasiones se crió, entre pisotones creció… y a macanazos (unas dicen que sí, otras que no) murió.

 

*Nace en Puerto Rico en 1990, oriunda del centro de la Isla, de un hermoso pueblito llamado Morovis. Es bibliotecaria de profesión y actualmente trabaja en la publicación de su primer libro de poesía. Cursó sus estudios de bachillerato y maestría en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Cree en la libertad y la esperanza testarudamente.