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Por: Héctor Valencia*

Desde: Poitiers, Francia

Primera parte

Palabras claves: nación, decolonialidad, genealogía, Estado, indígenas.

En el presente escrito quiero plasmar algunas ideas que han rondado mi espíritu a lo largo de las últimas semanas que, si bien se han visto marcadas por la angustia e incertidumbre desatada a nivel global por la crisis de la pandemia, también se han abierto a momentos de reflexión profunda. En el contexto de aquella reflexión surgen pensamientos que tienen como objetivo una reconstrucción histórica de las ideas de emancipación en Colombia con el ánimo de ofrecer una coherencia narrativa y programática a los acontecimientos políticos, sociales y culturales que han sacudido recientemente no solo al país, sino también a Latinoamérica. En el contexto del bicentenario de la independencias del continente, este texto quiere inscribirse en una nueva lectura de nuestro pasado y presente.

Para ello, voy a realizar una modesta interpretación histórica del pensamiento emancipatorio colombiano que presentaré en dos partes, siendo este artículo la primera entrega, a saber: 1) independencia y consolidación de la república (siglo XIX) y 2) expansión capitalista y resistencia social en los años 30s.

La decisión de abordar el debate en estos dos artículos se debe, ante todo, a una perplejidad histórica que me agobió cuando me percaté de que el sacerdote Jesuita Félix Restrepo, uno de los fundadores de la Universidad Javeriana -universidad de la cuul soy egresado-, fue un ferviente defensor del corporativismo y de los regímenes dictatoriales de Antonio de Oliveira Salazar en Portugal y Francisco Franco en España. Esta perplejidad hizo que comenzara a investigar sobre el clima político de Colombia en aquel entonces para entender las posturas políticas del sacerdote. Me encontré con un clima político que fácilmente encontraría un correlato en nuestra realidad. No obstante, si bien los discursos son similares, la correlación de fuerzas ha cambiado profundamente. Las fuerzas discursivas y políticas de la década de 1930 eran las siguientes: el nacionalismo conservador, la Doctrina Social de la Iglesia, el liberalismo reformista, el nacionalismo liberal, el indigenismo, el comunismo bolchevique y el anarcosindicalismo. Fuerzas cuyas oscilaciones entre confrontaciones y alianzas dibujaron un ambiente político que determinará el devenir histórico de la nación hasta nuestros días. Así pues, el objetivo de este primer artículo consiste en explicar no solo los discursos hegemónicos y contrahegemónicos de los años 30s, sino también en trazar sus orígenes, transformaciones, victorias y derrotas en una línea temporal que se extenderá desde la Revolución Francesa hasta la Regeneración conservadora de 1886.

La tesis central de los dos artículos es la siguiente: la tarea de la reconstrucción histórica de Colombia debe dislocarse de la herencia europea o abandonarla como eje del análisis, particularmente la herencia hispánica. Dicha dislocación tiene como objetivo deshispanizar las construcciones históricas del país y, así, desanclar el relato eurocéntrico del pensamiento crítico y emancipatorio. Este proceso incorpora la herencia indígena y africana que, bajo la ignominiosa forma de la esclavitud, penetraron y hacen parte de la construcción del relato nacional y que deben ser reconocidas en las memorias emancipatorias y construcciones sociales presentes antes de la llegada de Cristóbal Colón.

Independencia y consolidación de la República: Cambiando la brújula

Más allá de buscar una racionalidad que pretenda explicar el conjunto de los acontecimientos históricos ya sea desde una perspectiva materialista (Marx) o idealista (Hegel), me limitaré a hacer una genealogía de objetos heterogéneos que tracen un hilo conductor que nos permita entender la historia nacional en un abanico temporal de totalidad. La construcción que propongo no tiene la pretensión de ser una versión oficial, solo quiero enumerar una serie de elementos que nos permitan analizar nuestro presente político y vislumbrar la construcción de un futuro diferente con nuevos discursos e instituciones. A nivel metodológico quiero resaltar dos aproximaciones: 1) la genealogía como deconstrucción histórica de las fuerzas sociales y políticas antagónicas; 2) la decolonialidad como deconstrucción de relatos y regímenes discursivos hegemónicos.